Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Los mercados emergentes registraron salidas de cartera por 70.300 millones de dólares en marzo, su peor resultado mensual desde marzo de 2020. Predominaron las ventas de acciones, especialmente en Asia emergente fuera de China. La duración de la guerra de Irán condiciona el panorama: un conflicto prolongado podría extender la presión a los flujos de deuda, la política interna y la liquidez.
Zonebourse (Reuters, French translation) · Experto citado Título original: L'exode des actions asiatiques entraîne les plus fortes sorties de capitaux des marchés émergents depuis 2020, selon l'IIF
Fortun describe la fuga de capitales de marzo como un fenómeno concentrado en las acciones asiáticas, más que como un cierre general del financiamiento emergente, y explica cómo una guerra prolongada en Irán podría agravar las salidas.
Fortun describe las salidas de cartera de marzo como un episodio concentrado en acciones asiáticas tras el inicio de la guerra en Irán. Distingue estas ventas de una interrupción general del financiamiento y explica cómo un conflicto prolongado dificultaría la estabilización de los flujos.
Fortun explica por qué un petróleo más caro puede elevar las presiones fiscales en América Latina cuando los subsidios a combustibles absorben las ganancias exportadoras.
Marcello Estevão · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
La duración de una interrupción petrolera pesa más sobre las perspectivas de Estados Unidos que el salto inicial del precio. Las presiones sobre el transporte y el suministro podrían traducir la inflación energética en menor consumo real y condiciones financieras más restrictivas. Con un mercado laboral que ya pierde impulso, estos efectos podrían dificultar los recortes de tasas de la Reserva Federal incluso si el petróleo deja de subir.