La nota presenta un análisis del IIF coescrito por Fortun sobre el desarme del carry trade, la volatilidad cambiaria y los instrumentos de protección de las economías latinoamericanas.
Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Las entradas de cartera a mercados emergentes alcanzaron 36.500 millones de dólares en julio de 2024, con 29.400 millones hacia deuda y 7.100 millones hacia acciones. Sin embargo, las acciones chinas registraron salidas de 900 millones. La demanda de bonos encabezó el resultado agregado, mientras el saldo bursátil ocultaba la continuidad de las ventas en China.
Marcello Estevão · Martín Castellano · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Un dólar fuerte no afecta por igual a todas las economías latinoamericanas. Las diferencias productivas, de política económica, deuda externa y comercio determinan cómo se transmiten los movimientos cambiarios. El análisis también considera cómo las operaciones de carry trade y el uso geopolítico del dólar pueden amplificar las presiones, haciendo de la adaptación a su predominio un desafío permanente.
Fortun analiza cómo las nuevas emisiones de deuda de Corea del Sur, Turquía y México favorecieron las entradas de cartera a mercados emergentes en julio. También considera los efectos de una posible relajación monetaria estadounidense y del cierre de operaciones financiadas en yenes.
Marcello Estevão · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Datos débiles de actividad estadounidense y un cambio de política del Banco de Japón contribuyeron a la turbulencia de agosto de 2024. El desarme de operaciones de carry trade transmitió presión a las monedas emergentes y los flujos de capital. Pese al temor a una recesión y las expectativas de mayores recortes de la Reserva Federal, la evaluación mantuvo una visión favorable sobre Estados Unidos y las economías emergentes.
Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Junio de 2024 registró entradas de cartera por 16.100 millones de dólares hacia mercados emergentes, incluidos 11.200 millones en deuda y 4.900 millones en acciones. Las acciones chinas experimentaron retiros de 1.300 millones. Las cifras distinguen el saldo agregado positivo de la persistente divergencia entre China y otros mercados bursátiles.