Sobre este trabajo
Jonathan Fortun del IIF dijo a Bloomberg Línea que el spread de Bolivia bajó de 704 a 494 puntos básicos en el año, pero sigue frágil por las reservas escasas y los bloqueos de mayo. Afirmó que la senda de Venezuela depende de una licencia de Estados Unidos, el regreso del FMI y un análisis de sostenibilidad de la deuda, y que el spread de Argentina casi se duplicó de 407 a 801. Añadió que las tasas de Estados Unidos, el apetito de riesgo y el petróleo marcarán los diferenciales hasta fin de año.