Robin Brooks · Jonathan Fortun · Jonathan Pingle / Institute of International Finance
Los cuellos de botella ya afectaban los precios al productor, pero su transmisión a la inflación del consumidor seguía avanzando en mayo de 2021. Robin Brooks, Jonathan Fortun y Jonathan Pingle esperaban nuevos aumentos del IPC y PCE subyacentes por efectos rezagados. Entonces sostenían que la Reserva Federal debía tolerar ese repunte pese a un choque de oferta mayor y más persistente.
Robin Brooks · Jonathan Fortun · Jonathan Pingle / Institute of International Finance
Los fuertes retrasos manufactureros planteaban si las disrupciones de oferta estaban llegando a los precios al reabrirse las economías. La comparación de abril de 2021 encontró indicios de traslado a precios más altos únicamente en Estados Unidos. La mayor velocidad de vacunación y reapertura se proponía como una posible explicación del poder de fijación de precios de las empresas, no como un patrón mundial ya establecido.
Robin Brooks · Jonathan Fortun · Jonathan Pingle / Institute of International Finance
Los fuertes retrasos de entrega y el encarecimiento de insumos manufactureros cuestionaban una rápida normalización del suministro en abril de 2021. Robin Brooks, Jonathan Fortun y Jonathan Pingle comparan las perturbaciones con crisis anteriores. Aunque esperaban que la reapertura aliviara los cuellos de botella, advertían que su persistencia podía intensificar la presión alcista sobre los rendimientos estadounidenses al recuperarse los datos económicos.
Robin Brooks · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Los sólidos datos de Estados Unidos durante la reapertura de 2021 reflejaban la reversión del cierre de la economía, con sorpresas estadísticas especialmente volátiles. Robin Brooks y Jonathan Fortun preveían que esta turbulencia continuaría durante el verano y presionaría al alza los rendimientos estadounidenses a largo plazo. Su evaluación de abril identificaba a Turquía como el mercado emergente más afectado, con repercusiones también en Brasil y Colombia.
Jonathan Fortun / Institute of International Finance
China concentró casi todas las entradas bursátiles emergentes en marzo de 2021. Jonathan Fortun registra 10.100 millones de dólares de inversión de cartera, incluidos 6.200 millones en deuda y 3.900 millones en acciones. Las acciones chinas recibieron 3.800 millones, mostrando la estrecha base geográfica de la recuperación bursátil.
Robin Brooks · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
La tensión de mercado planteaba dudas sobre el contagio desde Turquía hacia otras economías emergentes en abril de 2021. Robin Brooks y Jonathan Fortun comparan la presión con el episodio de 2013 y sostienen que condiciones iniciales más sólidas limitaban su propagación. Su evaluación de entonces también mantenía el valor de equilibrio estimado de la lira, al prever que condiciones financieras más restrictivas reducirían el déficit externo turco.
Robin Brooks · Jonathan Fortun · Ugras Ulku / Institute of International Finance
La respuesta de la moneda turca a una interrupción del financiamiento externo depende del ajuste de la actividad y del crédito. Robin Brooks, Jonathan Fortun y Ugras Ulku contrastan la recesión y la corrección externa de 2018 con la expansión crediticia que limitó la recuperación de la lira tras el episodio de 2019. En marzo de 2021 esperaban una dinámica más cercana a 2018 y mantenían una estimación de valor de equilibrio de 7,50 liras por dólar.
Robin Brooks · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
El aumento de los rendimientos estadounidenses ya provocaba fuertes salidas emergentes en marzo de 2021. Robin Brooks y Jonathan Fortun distinguen, sin embargo, ese episodio del de 2013: las entradas previas habían sido menores y las cuentas corrientes y tipos de cambio reales estaban mejor posicionados. Esas condiciones iniciales sustentaban su visión de un tropiezo antes que un colapso sistémico.