Jonathan Fortun / Institute of International Finance
La actividad de los mercados emergentes volvió a expandirse en el indicador de crecimiento de Jonathan Fortun de septiembre de 2020, acompañado por mejoras del comercio y de las encuestas empresariales. La política monetaria expansiva apoyaba el repunte, pero persistían riesgos: el impulso inicial de la reapertura se agotaría, las disrupciones laborales podían frenar el consumo y las empresas recortaban inversión. Las encuestas apuntaban a una recuperación adicional, con diferencias regionales inciertas.
Jonathan Fortun · Sergi Lanau / Institute of International Finance
Las salidas extranjeras de bonos públicos locales persistían tras el impacto inicial de la pandemia. Jonathan Fortun y Sergi Lanau explican cómo algunas economías emergentes compensaron esas pérdidas mediante emisiones internacionales, mientras otras sufrieron una reducción neta del financiamiento externo. Su evaluación de septiembre de 2020 distingue los flujos a bonos locales del acceso más amplio de los gobiernos a recursos del exterior.
Jonathan Fortun · Robin Brooks / Institute of International Finance
¿Por qué la pandemia apuntaba a una recesión mundial más profunda que la crisis financiera? La previsión de septiembre de 2020 proyectaba una contracción global del 3,8%, frente al 0,4% de 2009, y atribuía casi toda la diferencia a China e India. China no contaba con un estímulo de infraestructura comparable al de 2009, mientras que India afrontaba una fuerte contracción por los confinamientos en lugar de su expansión anterior, debilitando las perspectivas de otras economías emergentes.
Jonathan Fortun · Sergi Lanau / Institute of International Finance
El bajo crecimiento puede exponer a las economías emergentes al contagio incluso cuando el financiamiento externo no es su única vulnerabilidad. Esta evaluación de septiembre de 2020 identifica reservas de protección limitadas y escaso margen para apoyar la actividad mediante políticas económicas. Brasil, México y Sudáfrica figuran entre las economías donde esas restricciones podrían amplificar las tensiones financieras.
Estudia si la debilidad persistente de la demanda y las diferencias en las condiciones financieras dejaron más capacidad ociosa en la periferia de la eurozona de lo que sugerían las estimaciones convencionales antes de la pandemia.
Jonathan Fortun · Sergi Lanau · Yuanliu Hu / Institute of International Finance
Sri Lanka afrontaba un déficit de cuenta corriente creciente y dificultades para amortizar bonos externos en este análisis de agosto de 2020. Jonathan Fortun y sus coautores identificaron brechas de financiamiento considerables bajo distintos escenarios y sostenían que probablemente sería necesario un apoyo importante de acreedores oficiales. Advertían que esa asistencia podía exigir ajustes severos, vinculando la falta de financiamiento externo con las decisiones de política necesarias para resolverla.
Jonathan Fortun · Sergi Lanau / Institute of International Finance
Una recuperación parcial de los servicios y el comercio minorista podía dejar un déficit de empleo desproporcionado después del choque inicial de la pandemia. Jonathan Fortun y Sergi Lanau utilizaron el comercio minorista español para mostrar cómo los sectores intensivos en trabajo convierten pérdidas modestas de producción en fuertes pérdidas de puestos. Su análisis de agosto de 2020 se centraba en las consecuencias laborales de una normalización incompleta de la actividad.
Jonathan Fortun · Martín Castellano · Sergi Lanau / Institute of International Finance
La reestructuración de la deuda argentina podía mejorar las perspectivas de financiamiento externo si el FMI refinanciaba su exposición mediante un nuevo programa. La evaluación de agosto de 2020 centra la atención en el déficit fiscal restante y su financiamiento: eliminar de inmediato la financiación monetaria exigiría ajustes fiscales difíciles. El alivio de deuda reducía así una restricción sin resolver el desafío de financiamiento interno.