Jonathan Fortun · Sergi Lanau / Institute of International Finance
Exportaciones más fuertes y pagos de deuda relativamente estables contenían las necesidades de financiamiento externo emergente en julio de 2021. Jonathan Fortun y Sergi Lanau explican cómo la recuperación exportadora, más rápida que la importadora, favorecía las cuentas corrientes. Mayores rendimientos estadounidenses seguían siendo una vulnerabilidad, aunque consideraban el posible choque más manejable que en 2013.
Fortun sostiene que la capacidad de los bancos centrales latinoamericanos para anclar las expectativas de inflación y preservar su credibilidad determinará la salud macroeconómica de la región.
Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Los mercados emergentes recibieron entradas de cartera por 28.100 millones de dólares en junio de 2021, según el indicador de julio de Jonathan Fortun. La deuda atrajo 18.900 millones, frente a 9.200 millones destinados a acciones. Las acciones chinas captaron 5.200 millones de esas entradas. El desglose distingue el mayor aporte de los mercados de deuda de la concentración de la inversión accionaria en China.
Fortun explica cómo las nuevas emisiones de deuda y la inversión en China impulsaron la recuperación de los flujos de cartera hacia mercados emergentes pese al giro más restrictivo de la Reserva Federal.
Robin Brooks · Jonathan Fortun · Jonathan Pingle / Institute of International Finance
¿Por qué eran tan bajos los rendimientos estadounidenses a largo plazo en junio de 2021? Robin Brooks, Jonathan Fortun y Jonathan Pingle identificaban factores temporales: datos laborales débiles y una menor emisión del Tesoro mientras el Gobierno reducía su saldo de caja. Descontadas las compras de la Reserva Federal, la emisión neta fue negativa en el segundo trimestre. Preveían que estos apoyos a los precios de los bonos perderían fuerza, favoreciendo rendimientos más altos en la segunda mitad de 2021.
Jonathan Fortun · Benjamin Hilgenstock · Elina Ribakova / Institute of International Finance
El encarecimiento de alimentos y energía suponía riesgos especiales para la inflación emergente por su gran peso en el consumo de los hogares. Jonathan Fortun, Benjamin Hilgenstock y Elina Ribakova observan aumentos moderados de la inflación general hasta junio de 2021 pese a mayores costos importados. Vinculan la relativa estabilidad de expectativas con una mayor credibilidad de los bancos centrales, en esa etapa de la recuperación.
Robin Brooks · Jonathan Fortun · Jonathan Pingle / Institute of International Finance
Las encuestas manufactureras de junio de 2021 mostraban que las disrupciones de oferta se extendían entre países: los plazos de entrega más largos y el aumento de los costos de insumos llevaban a las empresas a subir precios. El análisis advertía riesgos crecientes al alza para su previsión de inflación subyacente PCE del 2,6% interanual en el cuarto trimestre, ya superior al 2,2% proyectado por la Reserva Federal en marzo. Son previsiones de entonces, no cifras de inflación observada.