Benjamin Hilgenstock · Elina Ribakova · Jonathan Fortun / Institute of International Finance
Las remesas podían ofrecer menos protección ante un choque mundial simultáneo que frente a una desaceleración local. Benjamin Hilgenstock, Elina Ribakova y Jonathan Fortun examinan señales de menor dinamismo de las transferencias a comienzos de 2020, mientras se debilitaban otros flujos externos. Su evaluación de junio identifica a Centroamérica, el Caribe, Filipinas y Egipto como especialmente expuestos.
Jonathan Fortun / Institute of International Finance
El regreso de la inversión de cartera a los mercados emergentes seguía siendo tímido en mayo de 2020. Jonathan Fortun registra entradas totales de 4.100 millones de dólares, con la deuda como principal motor de la recuperación. La inversión bursátil fuera de China permanecía deprimida, limitando la amplitud del repunte tras el choque de la pandemia.
Jonathan Fortun · Robin Brooks / Institute of International Finance
La fuga de capitales de marzo de 2020 afectó de forma desigual a los mercados emergentes. Jonathan Fortun y Robin Brooks utilizan nuevos datos mensuales de balanza de pagos para comparar salidas de cartera de no residentes con la volatilidad habitual de cada país. Brasil e India destacan entre los más afectados, mientras mercados de Europa oriental, incluida Polonia, sufrieron perturbaciones menos intensas.
Jonathan Fortun · María Paola Figueroa · Martín Castellano · Robin Brooks · Ugras Ulku / Institute of International Finance
Las compras de bonos emergentes eran mucho menores que la extraordinaria expansión monetaria de las economías avanzadas en mayo de 2020. Jonathan Fortun y sus coautores estudian bancos centrales con datos oportunos y encuentran un apoyo limitado al financiamiento público mediante estos programas. Esperaban que el temor a nuevas depreciaciones restringiera la expansión cuantitativa emergente.
Elina Ribakova · Jonathan Fortun · Robin Brooks · Sergi Lanau / Institute of International Finance
Los mercados emergentes comenzaban a estabilizarse tras las salidas récord de capital de marzo de 2020. Elina Ribakova, Jonathan Fortun, Robin Brooks y Sergi Lanau atribuían el cambio de ánimo al extraordinario estímulo de la Reserva Federal. Su seguimiento diario de flujos, combinado con una fuerte emisión en los mercados externos, indicaba que los flujos de cartera de no residentes habían vuelto a terreno positivo en el segundo trimestre hasta la fecha de publicación del informe, el 7 de mayo.
Jonathan Fortun · Sergi Lanau / Institute of International Finance
La ampliación de los déficits fiscales coincidía con un financiamiento externo limitado al golpear la pandemia a los mercados emergentes. En mayo de 2020, Jonathan Fortun y Sergi Lanau sostenían que el desapalancamiento privado sería inevitable al destinarse recursos financieros escasos a cubrir los déficits públicos. Identificaban a Sudáfrica como un caso especialmente marcado y vinculaban el choque fiscal con el ajuste de los balances privados, más allá del endeudamiento estatal.
Jonathan Fortun · Robin Brooks / Institute of International Finance
Estados Unidos desplegó una combinación más intensa de apoyo fiscal y compras de activos del banco central que Japón o la zona del euro al inicio de la pandemia. Esta comparación de abril de 2020 planteaba que la mayor intervención estadounidense podía amortiguar el choque económico, mientras que un apoyo más conservador en las otras economías podía traducirse en recesiones más profundas y recuperaciones más lentas. Es una evaluación de las perspectivas de entonces, no un juicio basado en resultados posteriores.
Jonathan Fortun · Robin Brooks / Institute of International Finance
La tendencia del dólar a fortalecerse durante las crisis daba a Estados Unidos margen para una respuesta fiscal y monetaria excepcional ante la pandemia en abril de 2020. Jonathan Fortun y Robin Brooks contrastan esa ventaja con los mercados emergentes, donde la depreciación cambiaria y el aumento de los rendimientos de los bonos limitaban la acción pública. Advertían que ese menor margen podía agravar la debilidad del crecimiento que muchas economías emergentes ya arrastraban antes de la pandemia.